Esta mañana esta un poco mas triste el sol, hoy hace 24 años que te marchaste, que tu dignidad, tu lucha, tu ejemplo, quedo marcada a fuego en la memoria colectiva como estandarte de la libertad y la lucha. Vives en cada uno/a de nosotros/as, en cada recuerdo, en cada corazón, en cada NO PASARAN que entonamos, en cada lagrima que derramamos recordando tu nombre. Dolores, fuiste la luz entre tanta oscuridad que el yugo quiso imponer a golpe de sangre y fuego, tu voz, tu presencia, tu dignidad, el aliento del clamor popular, de las madres, de las luchadoras, de los hijos y las hijas de la República, de las brigadas internacionales, de los ejércitos y milicias populares, de quienes levantaron el puño y no se doblegaron en la defensa de la libertad y la democracia.
Comunista ejemplar eres de todos/as y para todos/as hasta el final, tu incansable lucha por la emancipación humana, por la libertad, por la justicia, por la democracia, es tu legado que recogemos con orgullo y que nos acompaña siempre allí donde vamos.
Te imagino por las calles de Madrid, por donde tanto te gustaba pasear, es imposible no buscarte, no sentirte cerca, aun resuena el eco de tu voz por sus avenidas, tu figura sigue presente en sus parques, en sus plazas.
Con tu dignidad por bandera, tu coherencia, tu rostro marcado por tantos años de lucha y combate contra la injusticia, contra el fascismo, con tu firmeza. Con la ternura y el amor a tu pueblo, al que nunca abandonaste.
Porque Fuiste, somos. Porque somos, serán.
Pasionaria Te quiero.
Dicen, Dolores, que has muerto. Qué tontería. Pervives en cada uno de los que te quieren y ¡son tantos! En cada imagen de la humana nobleza, en cada gesto de llaneza austera, en cada palabra de afirmación en la justicia, en cada voz de rotundidad sonora. Tu imagen, tus gestos, tu palabra, tu voz...
Tu has hecho desde tu partido algo extraordinario: trascenderlo, superarlo. Tu comunista ejemplar, eres de todos: de los que han levantado el puño y de los que se han santiguado. Acabas de explicarnos una lección política: se es más comunista en la medida en que se es más para el pueblo. El partido no se organiza para él, sino para los demás. Y este, tu partido, está sobrecogido y alborozado. Sobrecogido por la grandeza de tu lección que nos remueve hasta el fondo. Alborozado porque se siente confirmado en su apuesta. Ante tí, presidenta, recogemos tu último discurso. Con la pasión del corazón que tú, Pasionaria, pusiste en la causa de la emancipación humana. Con la serenidad ordenada del pensamiento y la reflexión. El PCE, tu PCE, se ratifica y apuesta por todo lo que ha dado sentido a tu vida de luchadora. Seremos la fuerza política comunista que estos momentos están demandando. Mujer, cuánto has hecho por tus compañeras. Mujer, qué ejemplo para mujeres y hombres. Mujer, qué roca llena de ternura. Mujer, qué fragancia de firmeza. Dolores, ha sido muy largo y muy duro tu combate. Entorna los ojos y sueña en tu pueblo. Duerme, compañera Ibárruri. Reposa, camarada Pasionaria. Descansa, presidenta. Sueña dulcemente, madre Dolores.
JULIO ANGUITA.








atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero presidente de la República.
bras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada. Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito. El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse. Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.



